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Lunes, 29 Junio 2020 16:56

La pandemia desde la primera línea Destacado

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Ejercer el periodismo durante la actual crisis sanitaria provocada por el Covid-19, ha puesto a reporteros, fotógrafos y camarógrafos en la primera línea de combate contra la pandemia. Decenas de ellos se han contagiado por la falta de protocolos adecuados de protección en dependencias gubernamentales e incluso en sus mismos sitios de trabajo. La pandemia ha venido a complicar la labor de cientos de periodistas que, en muchos casos, enfrentaban condiciones de trabajo precarias desde antes de que estallara la crisis

 

Melva Frutos*

 

El compromiso de informar ha llevado a los periodistas al límite de riesgo en la cobertura de la lucha contra la COVID-19, labor que ha traído consecuencias en la salud de decenas de ellos en el noreste mexicano.

 

Ya sea como parte de un brote en una fuente de información o de forma individual, reporteros, fotógrafos, camarógrafos, así como empleados de departamentos de Comunicación Social, han dado positivo al coronavirus.

En Monterrey, Nuevo León, el primer caso de la enfermedad infecciosa que se dio a conocer entre los trabajadores de la comunicación, fue en el Palacio del Gobierno estatal, cuando una fotógrafa presentó síntomas.

Posteriormente todos los comunicadores que asisten a dicho recinto a cubrir la conferencia de prensa que realiza diariamente el secretario de Salud estatal, Manuel de la O, para informar sobre el avance del virus, debieron someterse a la prueba.

El resultado fue que diez reporteros dieron positivo a Covid-19, ha declarado el director de Comunicación Social del Gobierno estatal de Nuevo León, Hugo Díaz de León.

“Hubo de casi todos los medios. No hay certeza dónde se infectaron”, detalla el funcionario.

En ello coincide Orlando Maldonado, reportero de Milenio Monterrey y quien usualmente cubre la fuente del Gobierno del Estado, sin embargo, advierte, no acudió a todas las conferencias de prensa, pues durante las últimas semanas le habían asignado otros temas. Sólo fue a las reuniones entre gobernadores que se realizan cada viernes en distintos estados.

“Yo estaba yendo los viernes a las reuniones de los gobernadores, que hacen en los diferentes estados, los que conforman el bloque éste de gobernadores, entonces en mi caso específico, pues no me han dicho ni cuándo ni cómo, ni dónde me contagie del virus”, explica el reportero de Monterrey.

Una versión sobre el contagio masivo que se presentó entre los representantes de los medios que cubren la fuente del gobierno de Jaime Rodríguez Calderón, es que la fotógrafa del departamento de Comunicación Social fue quien infectó a los demás, pero Orlando dice que nadie se percató de que ella u otro compañero, presentará síntomas.

“Lo que sí (sé), es que todo se desprendió con el tema de la fotógrafa de Gobierno. Haz de cuenta que ahí yo no supe cómo estuvo su caso, ni siquiera sé por qué fue a hacerse la prueba, si convivió o no convivió con alguien contagiado”, agrega.

Otra versión ha apuntado a que los comunicadores se contagiaron cuando cubrieron la visita de Jaime Rodríguez a Coahuila para reunirse con sus homólogos de siete estados, debido a que un funcionario del Gobierno de Coahuila, resultó positivo a Covid-19.

En este caso es importante mencionar que la mayoría de reporteros y fotógrafos que acuden a cubrir los viajes oficiales, lo hacen en camionetas de Comunicación Social, en donde el contacto es inevitable.

El cinco de junio, El Norte dio a conocer que aproximadamente 15 días después de la reunión en Parras de la Fuente, Coahuila, surgieron al menos de 20 representantes de los medios de comunicación contagiados.

Hasta ese día, El Norte informó que había seis comunicadores contagiados en Nuevo León y 14 de Coahuila.

“Informantes oficiales señalaron que el origen de estos brotes se deriva de que un funcionario del área de Comunicación Social coahuilense, que enfermó de coronavirus, estuvo en la Reunión Interestatal por el Covid-19 el pasado 22 de mayo”, detalla la publicación de El Norte.

Los gobernadores que acudieron a Parras de la Fuente son Jaime Rodríguez, de Nuevo León; Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; de Coahuila, Miguel Riquelme; de Michoacán, Silvano Aureoles; de Durango, José Rosas Aispuro; de Colima, Ignacio Peralta, y de Jalisco, Enrique Alfaro.

El mismo medio dio a conocer al día siguiente que el Gobierno de Coahuila negó que los reporteros se hayan contagiado en ese evento.

“El área de comunicación social de Coahuila afirmó que el funcionario que dio positivo a Covid-19 cinco días después de la reunión no tuvo contacto con representantes de los medios”, describe la nota informativa.

No obstante, El Norte insistió en su texto: “Fuentes dijeron a El NORTE que el punto de coincidencia de los seis empleados de medios de Nuevo León fue la reunión de Gobernadores en Parras”.

Desde los primeros días de abril, la Secretaría de Salud de Nuevo León puso a disposición de la población distintos módulos para realizarse la prueba gratuita de Covid-19, entre ellos, algunos fijos, en centros de salud y laboratorios y otros en camiones o remolques, conocidos como Drive Thru.

Los reporteros, fotógrafos y camarógrafos fueron canalizados a éstos para comprobar o descartar el contagio.

Después de cuatro angustiantes días, Rolando recibió el resultado por WhatsApp: Positivo a Covid-19.

Posteriormente el personal de la Secretaría de Salud le llamó para dar seguimiento a su estado, que por fortuna, ha sido asintomático.

Ha recibido todo el apoyo de parte de la empresa editorial para la que trabaja, asegura, y su única preocupación ha sido mantener el aislamiento para proteger a su familia y a las demás personas con quienes usualmente convive.

Tras la confirmación de Covid-19 en los comunicadores, las conferencias de prensa presenciales fueron canceladas y se adoptó la medida de transmitirlas vía Facebook Live.

Los reporteros incluidos en un grupo de WhatsApp hacen sus preguntas, las cuales son canalizadas al secretario de Salud, para ser respondidas en vivo, aunque cabe mencionar, que existe el riesgo de que no sean tomadas en cuenta y la respuesta quede en el aire.

Tomando en cuenta los protocolos marcados por la Secretaría de Salud federal y estatal, las conferencias de prensa debieron hacerse de manera virtual desde el inicio de la pandemia, estima Orlando, ello hubiera minimizado el riesgo de contagio entre los comunicadores, pero esto sucedió hasta que ocurrió un contagio masivo.

Misael Dávila concuerda al considerar preocupante que el Gobierno de Nuevo León haya tardado en realizar las conferencias de prensa digitalmente.

“Hasta que las personas empezaron a enfermarse decidieron adoptar esta medida digital, de transmitir sus ruedas de prensa a través de videoconferencia, y no ha sido en un tiempo donde esta situación se pudo haber evitado”, declara el periodista independiente.

Así mismo, agrega, las empresas muestran una sensibilidad limitada ante el riesgo que corren los reporteros.

“De tener a sus empleados más resguardados o que les hayan dado, incluso, que se les hayan acercado más, les hayan dado protocolos de seguridad más estrictos, porque en muchos de los casos hay compañeros que no recibieron instrucciones especiales, que no recibieron alguna clase de plática sobre la situación que se estaba viviendo, y mucho menos recibieron tampoco apoyo en cuestión de comprensión, de que no podían estar saliendo tanto como se estaba saliendo antes de que hubiera una contingencia sanitaria”, señala Misael Dávila.

Diariamente acudió a las conferencias de prensa que se realizaban hasta hace unos días en las instalaciones del Palacio estatal neolonés, en donde aclara, sí se colocaron filtros en las puertas, se tomaba la temperatura a los asistentes y se aplicaba gel antibacterial, además de colocar las sillas con “sana distancia”.

“Aunque se trate de cuidar la sana distancia, eventualmente en eventos como en los que estamos nosotros desempeñando nuestro ejercicio periodístico, hay situaciones que se dan, donde no se puede evitar el que la gente se amontone”, dice.

No todos los comunicadores protegen sus equipos, recuerda, y si bien, algunos los limpian frecuentemente, es difícil mantenerlos estériles y al colocar todas las grabadoras y micrófonos cerca de una bocina, se corre el riesgo de que se contaminen entre ellas.

Al igual que muchos otros comunicadores, acudió cada semana a las reuniones de gobernadores, incluyendo la de Parras de la Fuente, Coahuila, en la que también estuvo presente la fotógrafa del Gobierno de Nuevo León.

Ha recibido recibiendo atención diaria de la Secretaría de Salud y todo el apoyo de las empresas con la que trabaja, apunta Misael, pero ha elegido mantenerse activo desde el confinamiento.

“Incluso, llegaron a ofrecerme incapacidades durante este periodo, cosa que yo rechacé por el hecho de que, estar encerrado y aparte de eso, con la incertidumbre de no saber si te vas a empeorar, como que te mueve un poquito la cuestión mental.

“Entonces, quería estar trabajando, quería yo estar ocupado, pero sí se me acercaron para decirme que si (se presenta) alguna eventualidad, yo pudiera caer enfermo de más gravedad, pues ellos se iban a hacer cargo de cumplir con el contrato que tengo y prestarme la atención médica requerida, en caso de que no se pudiera dar por parte de la Secretaría Salud del Estado, que también fue muy atenta a estar monitoreando nuestro estado de salud”, comenta.

Analiza que dentro de las actividades esenciales que están en la primera línea de batalla en todo el mundo, está el periodismo y si bien no se puede culpar a las autoridades de haberse contagiado de Covid-19, “pues hay una corresponsabilidad”, se debe mostrar más conciencia y empatía con los comunicadores, por parte de las empresas y los gobiernos.

“Deben de ser un poco más conscientes al momento de decidir si vale la pena arriesgar a su personal enviándolo a ruedas de prensa donde, a claras luces, pues no se siguen a ciencia cierta o de manera muy contundente las medidas de sana distancia o todo lo que se necesita para evitar un contagio”, apunta el reportero.

Desde la primera noticia, su principal preocupación ha sido el no haber contagiado a otras personas con las que convivió de manera personal o profesional.

“Todo este tiempo yo estuve saliendo a reportear, a hacer mi labor diaria y el contacto que tuve con personas antes de que se me dijera a mí que era un caso sospechoso, pudo haber puesto en riesgo a todas esas personas que eventualmente tuvieron también que haber tomado una prueba, y que al día de hoy, pues yo creo más de la mitad todavía no tiene el resultado y han tenido que hacer un confinamiento, como el que estoy haciendo yo, sin saber si son positivos o negativos a Covid-19”.

Cuando se divulgó el probable contagio masivo en el Palacio de Gobierno de Nuevo León, el pánico cundió entre los reporteros, fotógrafos y camarógrafos, puesto que la mayoría de los que cubren esa fuente informativa, también cubren el Congreso local y el Ayuntamiento de Monterrey, capital del estado.

En consecuencia, el Congreso de Nuevo León ordenó la realización masiva de pruebas para detectar o descartar coronavirus entre los reporteros que cubren la fuente, legisladores y empleados.

Se realizaron brigadas el 5 y 11 de Junio. Otra tercera prueba se realizó el 17 de junio.

Los resultados arrojaron que cinco personas que acudieron en últimas fechas al Congreso resultaron positivas a Covid-19, entre ellas, el diputado del PAN, Jesús Nava Rivera y una empleada del departamento de Comunicación Social.

“A raíz de que el diputado del PAN, Jesús Nava Rivera dio positivo en una de las primeras pruebas, se recomienda hacer hoy otra prueba, a las 141 personas que acudieron el viernes, que están en la lista de seguridad”, detalló una fuente del Congreso.

Al momento, el Congreso de Nuevo León sólo ha aprobado la validez de las sesiones en línea cuando se trata de la reunión de Comisiones, por lo que los reporteros no pueden presenciar las sesiones del Pleno. No obstante, se contempla que en los próximos días se convoque un periodo extraordinario para que se someta a votación la validez de las sesiones del Pleno en línea.

El 24 de junio, el secretario de Salud, Manuel de la O, informó durante la conferencia de prensa para informar los casos de Covid-19 en la entidad, que la subdirectora del Hospital Metropolitano, Amalia Becerra, dio positivo al virus, por lo que se encuentra internada.

Amalia Becerra es quien, en ocasiones, sustituye al titular de la dependencia de Salud en las reuniones informativas con los medios de comunicación.

"Hace un momento hablé con la doctora Amalia Becerra”, declaró De la O, “Está internada en el Hospital Metropolitano. Cuenta con todo mi apoyo, con todo el equipo de salud".

En Coahuila la alerta se encendió los primeros días de abril, cuando la Secretaría de Salud de esa entidad confirmó la muerte por Covid-19 del padre de una reportera y la confirmación del virus en médicos que habían hecho una protesta que fue cubierta por los representantes de los medios; todo esto en el municipio de Monclova.

Alrededor de 30 reporteros, fotógrafos y camarógrafos de esa ciudad, considerada el epicentro del Covid-19 en Coahuila, fueron sometidos a la prueba. Todos dieron negativo.

Los primeros días de junio surgió una nueva sospecha de contagio masivo, esta vez en un medio de comunicación de Saltillo, cuando se dio a conocer que varios trabajadores de distintas áreas, habían dado positivo.

Ana Ponce, quien se desempeña como reportera cubriendo diversas fuentes para la sección local, sospecha que se contagió en el ejercicio de su trabajo en la calle, puesto que no tiene contacto con los demás empleados que resultaron positivos.

“Aunque hubo un brote la empresa, los compañeros que salieron positivos, yo no tuve contacto con ellos, con ninguno de ellos tengo contacto, o sea, por ejemplo, unos son conductores y no coincido yo con ellos en los horarios: otros son administrativos y pues cada quien en su área, yo muy poco voy a otras oficinas”, describe.

40 personas de la empresa fueron sometidas al examen clínico el primero de junio, dice, y en cuestión de tres días le informaron que había dado positivo junto con otros 13 compañeros.

La reportera comenta que se ha sometido al aislamiento recomendado por las autoridades, ha estado asintomática y ha recibido el apoyo de la empresa para la que trabaja, así como de la Secretaría de Salud de Coahuila.

Estima que es difícil saber el lugar preciso en que ocurrió el contagio, ya que su labor en la calle no se detuvo y a pesar de que tomó todas las precauciones, admite que la protección usual, no es infalible.

“Siempre puesto el cubrebocas, siempre con gel antibacterial, me lavaba las manos constantemente, pero pues, sabemos que no es como que, una certeza que de seguir todas estas medidas evite que te contagies”, agrega.

Ana considera que las sesiones virtuales por parte de las fuentes pueden evitar el contagio, sin embargo, señala que no son tan efectivas para obtener toda la información que los reporteros necesitan porque limitan las preguntas y respuestas.

El pasado 29 de mayo, el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo realizó una mesa de diálogo en la que se abordaron los retos que enfrenta el periodismo, entre ellos, la cobertura del Covid-19.

Jorge Sadi Durón, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPYS), de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) y miembro del jurado calificador del Premio Nacional de Periodismo 2019, explicó que una encuesta que él mismo realizó con periodistas de la Comarca Lagunera reveló que sólo 5.8 por ciento hacen el 100 por ciento de su trabajo desde casa, los demás, en interiores y en exteriores.

El catedrático declaró que “hoy en día el enemigo ya no es nada más el gobierno opresor o el crimen organizado, sino también un virus que anda por ahí, que puede desencadenar grandes problemas”.

Conforme a lo que detectó el cuestionario hecho por el especialista, todos los entrevistados toman acciones de higiene de algún tipo, el 94% se lavan las manos; un 88.24 & usa gel antibacterial y 67.65 por ciento utiliza cubre bocas.

Destacó que sólo el 58% limpia su equipo de trabajo con cloro y agua, y el 41% con toallas húmedas antibacteriales.

Consideró que los profesionales de la comunicación no cuentan con protocolos establecidos, ni las empresas, ni las escuelas, por lo que se deben adoptar medidas conjuntas, que se incluyan desde la formación.

“Necesitamos desarrollar en conjunto con autoridades sanitarias de todos los niveles, todo tipo de acciones, un protocolo de acción cotidiana para todos los trabajadores de los medios de comunicación, de cualquier tipo, en el ámbito laboral de los medios, porque estamos acostumbrados a ciertas rutinas y estas rutinas nos llevan a hacer nuestro trabajo de una manera cuasi mecánica. Todo eso ha cambiado”, comentó el catedrático.

La cobertura de la pandemia ha mantenido a los periodistas en riesgo constante, lo que se suma a las ya de por si precarias condiciones de trabajo en las que usualmente se desarrollan.

Son pocos los que han recibido capacitación y/o apoyo por parte de empresas y gobiernos. La mayoría de los profesionales de la comunicación han tenido que adquirir sus propios equipos de protección y auto capacitarse para saber qué hacer y cómo protegerse.

El director del Instituto Mexicano de Seguridad Social, Zoé Robledo reveló en enero pasado, que 22 mil periodistas no cuentan con ningún esquema de seguridad social, lo que revela qué tan vulnerables están ante la amenaza del Covid-19.

 

• Publicado originalmente en Noreste Media, es un Artículo colaborativo con el Border Center for Journalists and Bloggers del Border Hub de Periodismo

 

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