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Domingo, 12 Julio 2020 11:31

DE FINA SELECCIÓN

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MUCHO MUCHO AMOR: LA LEYENDA DE WALTER MERCADO

 

Walter Mercado fue, hasta el día de su muerte, un personaje digno de esa galería en donde se encuentran, entre otros, Elvis Presley, Liberace y Michael Jackson. Con un estilo andrógino absolutamente cultivado, alegando hasta sus 85 años que era virgen y aclamado como el más grande de los adivinos y psíquicos de la televisión, revive para un documental recién estrenado en la plataforma de Netflix que, en 96 minutos, busca desentrañar la gran incógnita de su persona, su auge, decadencia y resurgimiento, mostrándose siempre como un ser extravagante, glamoroso e híbrido que lucía las capas más fastuosas y los anillos más caros, mientras se convertía para bien o para mal en un icono de la cultura pop latina

Víctor Bórquez Núñez

Hagan el siguiente ejercicio: mezclen un mito con un instante milagroso que hace recordar a los orígenes de los santos católicos, póngale capas suntuosas y extravagantes, maquíllenlo hasta con pestañas postizas y peinen su cabello como si fuera un rockstar de los años setenta y hagan que se comporte como un andrógino que, a ratos, parece una señora elegante y en otros momentos parece un personaje digno del casting de “La jaula de las locas”. El producto es Walter Mercado, que alguna vez fue actor de telenovelas, se autoproclamó astrólogo, maestro en lo esotérico y cuya vida tuvo tanto de caricatura como de pesadilla, al punto que durante más de seis años tuvo que litigar para recuperar su propio nombre y poder regresar al mundo que lo catapultó a la fama: la televisión latina.

 

Walter Mercado, el desaparecido astrólogo de la televisión, tuvo su momento de inspiración y se convirtió en un personaje tan extravagante, tan querido, idolatrado y reconocido por diversas celebridades que, al desaparecer de la pantalla chica sin mayores explicaciones dio pábulo para que comenzara una serie de historias respecto a los motivos que pudieron ocurrir para ese alejamiento, justo en pleno momento de su mayor fama.

Mercado acumuló fama, poder, dinero y sobre todo influencia, aunque su fama de ser el psíquico más grande del mundo no le sirvió para evitar la trágica situación en la que se vio involucrado cuando apareció en su vida Bill Bakula, situación que casi le costó su carrera, aniquiló su potencial físico y lo fue deteriorando de manera ostensible.

Se crea o no en el tema de la astrología, el tarot, las runas o en el poder de los astros sobre las personas, nadie puede negar que Walter Mercado utilizó todas estas pseudociencias para obtener un provecho material más allá de su espiritualidad que proclamó a los cuatro vientos, en un show (porque toda su carrera como psíquico la llevó en la pantalla chica, hasta en programas nocturnos) que se convirtió en objeto de culto para muchas generaciones de personas que crecieron viéndolo en la TV.

Actor, bailarín, comediante, supo hacer de la androginia un modo de vida, adelantándose algunas décadas a las performances del colectivo LGTBQ+ y negando siempre la posibilidad de develar su identidad sexual, aun cuando siempre se le consideró un icono gay latino.

Quizás, haya sido la primera figura “queer” que muchos vieron en su momento, tal vez sea un icono de la comunidad LGBTQ+, aunque nunca reveló abiertamente su sexualidad (alegaba ser virgen, aunque todo ello no fue importante porque pese a ser parodiado y caricaturizado hasta el cansancio, se reconoce en él la valentía de ser él mismo, diferente y especial, imponiéndose a un machismo feroz en los años en que estaba posicionando su imagen.

Tras las imágenes de este documental portentoso que acaba de estrenarse en Netflix, caben interrogantes muy específicas respecto de sus más de cinco décadas desarrollando su labor como adivino televisivo: ¿engañó descaradamente a su público? ¿Creía Walter Mercado en sí mismo? ¿Realmente se pensaba vidente? ¿Fue un tipo carismático pero un gran embaucador?

EL COMIENZO DE LA LEYENDA

En el comienzo fue un milagro, según reza su leyenda. Nació en Ponce, en Puerto Rico y siempre fue diferente a los demás, porque era sensible y no encajaba en su medio y, de acuerdo al documental, alguna vez curó a un pájaro al tocarlo, después de lo cual creció la leyenda de sus poderes curativos y surgieron los penitentes que iban a su casa para solicitarle milagros de sanación.

En 1960, en San Juan de Puerto Rico, él se había convertido en actor teatral, bailarín y también antagonista en las telenovelas de la época. Uno de sus roles fue el de príncipe hindú en una producción teatral y con ese atuendo se presentó a reemplazar a un actor de un programa de variedades que había cancelado en el último minuto. El mito urbano aparece cuando apareció con una capa resplandeciente y durante quince minutos sin pausas dictó los horóscopos con una seriedad melodramática que causó furor en el mundillo televisivo.

A pesar de tratarse de un personaje tan ambiguo, discutido y fascinante como lo fue, los directoras directores Cristina Constantini y Kareem Tabsch no penetran en la posibilidad de averiguar cuánto de show, embuste y fanfarria existió en el mundo místico de Mercado, limitándose a desperdiciar la oportunidad de desentrañar algunos misterios en la flamante “Mucho, Mucho Amor: The Legend of Walter Mercado” (2020), privilegiando el tono amable y a exaltar el cariño de la gente que siempre lo veneró como un ídolo.

Aun cuando aparece en el filme, el dúo de directores no ahonda ni trata de que el mismísimo Bill Bakula se encargue de entregar su versión respecto de los hechos legales en que se vio enfrentado con Walter Mercado, considerando que durante largo tiempo manejó la agenda del astrólogo portorriqueño, se apoderó de su nombre e imagen de marca, casi acabando con su carrera. Una lástima, porque la relación de Mercado con Bakula no se logra explicar y aunque subyacen elementos de una clara dominación sexual o sentimental de Bakula sobre Mercado, nada de ello se esclarece y el tema queda en el aire.

En el aspecto de la adoración de su figura y nombre, aparecen personajes claves en la escena de Puerto Rico como Nydia Caro, Jorge Ramos, Eugenio Derbez y Lin-Manuel Miranda que se gana una escena completa donde se declara un fanático admirador de Mercado desde los tiempos en que su abuela hacía callar a todos en la casa para escuchar los horóscopos de Mercado.

Acaso esta opción de blanquear la figura del astrólogo haya sido impuesta por el propio Mercado quien, casi en sus últimos días, abrió las puertas de su casa y de su intimidad para que se filmara el material que da cuerpo al documental que, a pesar de estos lastres, adquiere una gran energía y despliega mucha emoción, en especial en el tramo del homenaje en Miami.

Tampoco se adentran los realizadores en el escandaloso recorrido de Walter Mercado en su mejor papel: un tipo que se metió al bolsillo las normas imperantes en esa época respecto a la masculinidad y que hizo trizas el concepto de género con su extravagancia; adoraba llevar el pelo emplumado hacia atrás, se maquillaba como si fuera una máscara, usaba los labios brillantes y enormes capas cubiertas de joyas gruesas. En pleno set se desplazaba como si fuera un bailarín de ballet y pronunciaba las palabras como si estuviera en un concurso para arrastrar las erres. Todo en él era femenino, amanerado, kitsch en el sentido más pleno. Y sin embargo, se convirtió en un personaje que llegó a codearse hasta con Bill Clinton y entrevistado por Cristina, Don Francisco y coqueteó con su amistad con Julio Iglesias y Gloria Estefan.

En el documental se nos muestra la intimidad de Mercado en compañía de su fiel asistente Willie Acosta, quien se apresura a declarar que jamás ha tenido relación con él, que su amistad es sincera y que nada ocultan. Sea o no verdad, de eso nadie habla, porque su fidelidad fue inquebrantable durante más de veinte años,

Walter Mercado falleció en 2019, a los 87 años, apenas tres meses del homenaje por sus 50 años de trayectoria que recibió en el Museo de Historia en Miami, Florida.

“Solía ser una estrella”, dice de él en tercera persona. “Walter Mercado ahora es una constelación”.

Revisar este documental es toda una experiencia.

FICHA TÉCNICA

Título: Mucho mucho amor: la leyenda de Walter Mercado. Título original: Mucho mucho Amor: The Legend of Walter Mercado. Género: Documental. Clasificación: TV-14. Duración: 96 minutos. Año: 2020. País: Estados Unidos. Directores: Cristina Costantini y Kareem Tabsch. Guion: Cristina Costantini Kareem Tabsch.

Documental seleccionado en el Festival de Cine de Sundance 2020. 

Disponible en: Netflix.

 

@VictorBorquez

Periodista, escritor y Doctor en Proyectos de Comunicación

 

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