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Martes, 22 Diciembre 2020 10:11

JAIME HUMBERTO HERMOSILLO Y SU PASIÓN SEGÚN BERENICE

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(Homenaje a mi querido Jaime que este 2020 nos dijo adiós)

 

Raúl Adalid Sainz

Parece muy lejano aquel 1976 en que, "La Pasión Según Berenice", se estrenó. Muchas cosas han pasado. Varios de sus personajes han dicho adiós.

 

La noche de ayer la volví a ver. El aire fresco y de agradecimiento perpetuo de estar trabajando con el querido Jaime Humberto Hermosillo, me ha llevado a recordar aquellas cintas de él que tanto amor me han traído a nuestro cine, y en especial a aquel setentero, ese llamado del echeverriato.

"La Pasión Según Berenice", es un fresco, un mural del "puritano" y cerrado mundo de provincias llenas de convencionalismos, chismes, falsedad, apariencias, dinero que marca status, fuego interior soterrado en la clandestinidad, en el anonimato de la oscuridad; ese de apariencias que engañan.

Berenice, es el fuego, es un caballo blanco lleno de pasión, de deseos que se ocultan misteriosos: unas veces en hoteles de paso y otras pintando símbolos fálicos en las puertas de los baños de los restaurantes.

La película recuerda a aquellas sociedades oscurantistas que García Lorca pintaba tan bien en sus obras de teatro. Jaime Humberto les da sus propias pinceladas. Apoyado básicamente en su humor negro tan bien concebido. 

Borda y en una o dos puntadas marca a la vez en tono cómico un comportamiento, una doble moral de acción y pensamiento. La plaza, la iglesia, los velorios, son eventos sociales propios al cotilleo. 

El cine, un lugar libre para volar al convencionalismo. En ese sentido Hermosillo hace su homenaje muy a su manera a su ciudad natal: Aguascalientes.

Anecdóticamente la historia es sencilla: Berenice cuida de su anciana madrina, ella es viuda, se dice que ella mató a su marido en un incendio provocado, hay una cicatriz que guarda en el rostro que recuerda el hecho. Un día llega a la ciudad Rodrigo, médico joven y atractivo, al encontrarse con Berenice se desatará una pasión erótica de algunos días. 

Él es la libertad, el amor libre sin ataduras, Berenice despertará su mundo natural de palmeras agitadas por el viento. Verá la luz. Guiará su destino. Al final Rodrigo parte, ella sólo alcanza a despedirlo diciendo que es un "hijo de la chingada vanidoso", le profiere que lo odia. Al final Berenice quema la casa donde ha vivido con su anciana madrina. La viejita que es usurera de oficio arde en llamas.

Esta es la anécdota, lo interesante es cómo la cuenta Jaime Humberto. Detalle sublimado en arquitectura cinematográfica. La música de Mahler da sutilezas, fuerza dramática. Los diálogos son de una gran naturalidad y calca del habla provinciana, contrastando con el mundo de vida de Rodrigo, los diálogos de Berenice reflejan el misterio sorprendente de su ser: "Prefiero llevármelo a la cama que hablarle de tú". Le dice al desinhibido Rodrigo.

El vestuario (Lucero Isaac) habla del alma de los personajes. La iluminación es un claro oscuro de Rembrandt. La fotografía del gran Rosalío Solano es un fresco de detalles revelatorios. La elección de actores un acierto. La dirección actoral nos habla del buen director para intérpretes que es Jaime Humberto. El guion magnífico: habla, cuenta un universo humano continental.

Berenice es un gran personaje femenino. Hermosillo en su inspiración creativa recuerda a esas grandes almas de mujeres surgidas de Lorca o Tennessee Williams.

Las actuaciones de Marta Navarro y Pedro Armendáriz Jr, magníficas. Hay la llamada química actoral entre ellos. Marta Navarro cuenta un mundo en su silencio. Sus acciones la revelan. Emma Roldan en su vieja usurera, es de un humor incomparable a pesar de su oscuro oficio. La chismosa "Merceditas", espléndida en Blanca Torres.

Qué paradoja. La primera vez que vi, "La Pasión Según Berenice", fue en la vieja Cineteca Nacional, aquella de Tlalpan y Churubusco, al poquísimo tiempo se incendió. Me parece ver las llamas, así como esas en la secuencia final en que Berenice cierra las puertas de la casa en fuego para encontrar un mundo de un eco desconocido. ¿A dónde va? Sólo ella lo sabe.

 

Nota: Este texto lo hice el 22 de diciembre de 2015, filmaba con Jaime Humberto la que sería su última película vista en pantalla cinematográfica: "Un Buen Sabor de Boca".

 

Raúl Adalid Sainz, en algún lugar de México Tenochtitlan

 

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