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Jueves, 23 Julio 2020 13:30

MITOS Y NOVEDADES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

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Los libertadores toman café

 

Jesús Vázquez Trujillo

El 10 de mayo de 1824, se reunieron en el Real Café de Londres los libertadores hispanoaméricanos Agustín de Iturbide y José de San Martín, quienes estaban exiliados en Inglaterra y deseaban conocerse para hablar de sus frustrados proyectos monárquicos en sus respectivos países. 

 

José de San Martín había sido libertador del Perú y la Argentina, coronándose rey y siendo derrocado por los republicanos peruanos. 

Al encontrarse se dieron un fortísimo abrazo y comenzaron a charlar de sus acciones militares para libertar a sus respectivas naciones del dominio español, así como de sus respectivos proyectos monárquicos, los cuales fueron derrumbados por Simón Bolívar, el libertador de Venezuela, Colombia y Bolivia. 

Miguel Santa María fue quien proclamó el Plan de Casamata, desconociendo a Agustín de Iturbide como emperador de México. 

Miguel de Santa María fue agente de Simón Bolívar en México, quien tenía la intención de unificar a todas las naciones hispanoaméricanas en una sola e inmensa república, cuya capital sería la ciudad de México y que abarcaría desde la Alta California hasta Argentina, llevando por nombre República de la Gran Colombia. 

 

Agustín deIturbide y José de San Martín, libertadores hispanoamericanos. 

 

Bolívar no deseaba el sistema monárquico para los países hispanoamericanos, deseaba la figura de un presidente vitalicio. 

Iturbide le confesó a San Martín, sus intenciones de embarcarse a México al día siguiente el 11 de mayo de 1824, con el pretexto de apoyar a México en la defensa ante un intento de reconquista de España, la cual sería apoyada por la Santa Alianza. Unión conformada por Austria, Prusia y Rusia en 1804, para hacerle frente a la Francia imperialista de Napoleón Bonaparte. 

Sin embargo, la verdadera razón por la que Iturbide deseaba regresar a México fue porque el capitán polaco Carlos Benezki le hizo creer a Iturbide que los mexicanos deseaban su regreso, para que instaurara un gobierno fuerte y reestableciera la paz. 

Al escucharlo, San Martín intentó disuadir a Iturbide de su regreso a México, haciéndole ver que sí regresaba su vida corría peligro. 

Y no se equivocaba, pues el congreso mexicano expidió un decreto declarando a Agustín de Iturbide fuera de la ley, traidor a la patria y enemigo público del Estado Mexicano, autorizando a cualquier ciudadano a aprehender a Iturbide, siempre que se presentara en cualquier punto del territorio mexicano y bajo cualquier calidad o pretexto. 

Agustín de Iturbide, había enviado con antelación una misiva al congreso mexicano, notificándole su decisión de regresar a México, así como los supuestos motivos del mismo, tal y como se lo hizo saber José Mariano Michelena (agente enviado por el gobierno mexicano a Londres, para seguir los pasos de Agustín de Iturbide). A Carlos María Alvear (agente argentino, enviado a Inglaterra para vigilar a José de San Martín). 

Agustín de Iturbide y José de San Martín se despidieron afectuosamente, pues nunca más volverían a verse. Iturbide, zarpó del puerto de South Hampton el 11 de mayo de 1824, arribando al puerto tamaulipeco de Soto la Marina el 1 de julio.

Siendo reconocido y aprehendido por el general Felipe de la Garza, quien le explica su situación a Iturbide, quien es enjuiciado sumariamente, condenado a muerte y fusilado a las 7:00 horas. Del 19 de julio de 1824. 

 

José Mariano Michelena y Carlos María de Alvear, agentes mexicano y argentino, enviados a Inglaterra para vigilar a los libertadores hispanoamericanos Agustín de Iturbide y José de San Martín.

 

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