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  • Jesús Marín Fotografia
Martes, 24 Marzo 2020 09:40

DOGMA DE FE

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O salvamos la economía, o nos salvamos nosotros

Marcos Durán Flores

Las imágenes han sido similares en China, Italia, España y Francia. Calles y carreteras vacías. Solo se ven repartidores de comida a domicilio. En China, la cuarentena y el distanciamiento social surtió efecto, y han frenado la propagación de COVID19, pero a un costo altísimo. En los meses de enero y febrero, la economía China sufrió un golpe histórico: la producción industrial cayó un 13,5 % y la producción de servicios un 13 %. Las ventas minoristas disminuyeron un 20.5 %. Se trata de una catástrofe, pero de tipo económico.

Al final, todos los países deberán enfrentar la decisión entre cuidar la salud y el impacto económico, pero en definitiva habrá un golpe para ambos. Ben Cowling, director del Centro de la Organización Mundial de la Salud para casos Infecciosos, Epidemiología y control de enfermedades en la Universidad de Hong Kong, dice que "Hay muy poca opción en decidir que qué tan malo es para cada uno". Él asegura que un bloqueo de un mes en China, ha logrado retrasar el brote, pero muchos expertos creen que una vez que se levanten las restricciones, la cantidad de contagios volverá a aumentar. Cowling cree que China y otros países puedan terminar en un "círculo vicioso", donde tienen que cerrar negocios e implementar cuarentenas.

Y es que al inicio de esta crisis de salud pública y una vez que evaluaron la decisión del daño económico y los riesgos para la salud, no todos eligieron la salud.

Ahí está el caso del Reino Unido. Apenas el 16 de marzo pasado, el primer ministro británico, Boris Johnson dijo que si cerraban el país, se enfrentaban a la desaparición económica.  Pero a medida que los casos fueron creciendo y superaron los 500 con su ministra de Salud contagiada con coronavirus, las escuelas y empresas permanecieron abiertas y permitían reuniones masivas y decían abiertamente que estaban ante un juego de largo plazo. Su decisión fue en el otro extremo en donde pusieron a la economía por delante de sus cálculos de las políticas de salud pública.

Pero el plan no funcionó, pues de 500 casos pasaron a 6,750 con 335 muertos en apenas una semana. Entonces decidieron girar hacia un enfoque de "supresión", aconsejando a sus habitantes a que trabajen desde casa y practiquen el distanciamiento social. Los eventos se cancelaron y cerraron las escuelas Este cambio se produjo cuando un informe Imperial College de Londres sugirió que sin tales medidas, el COVID-19 podría matar entre 35,000 y 70,000 personas en el Reino Unido.

En el caso de los Estados Unidos de América, el propio presidente Donald Trump dijo hace un par de días: “No podemos dejar que la cura sea peor que la enfermedad. Al final de este período de 15 días, tomaremos una decisión en cuanto a que forma queremos ir”.

Y es que no existen buenas opciones. Los gobiernos pueden optar por hacer poco o nada para detener la propagación del nuevo coronavirus, lo que resultará en hospitales abrumados y miles de muertes. Por otro lado, pueden colocar a sus poblaciones en un bloqueo total y diezmar sus economías.

Imagine el impacto económico que tuvo el pasado fin de semana, en donde más de mil millones de personas de todo el mundo, permanecimos encerradas en nuestras casas.

En lo personal, estoy convencido de que lo fundamental es retrasar la transmisión y que salud debería ser nuestra principal prioridad pues sin salud no hay nada. Pero existe otra realidad y debemos aceptarla. Si las personas pierden sus empleos y no tienen dinero, entonces existe un impacto a largo plazo para su propia salud.

La gravedad del impacto depende en gran medida de cómo los gobiernos elijan atender a esta oleada infecciosa. Se puede parar un país un mes y contener el virus, enfrentar como en China e Italia graves daños a la economía y luego quizás ver como esta epidemia pudiera empezar de nuevo.

Lo más importante, es por ahora contener el virus, lo que tendrá un costo excesivamente alto. Así que una vez conocido todo esto, ahora piense en México en donde nuestra economía antes de esto estaba al filo de la recesión con el petróleo a la baja y el dólar en niveles históricos y en donde no es necesario el coronavirus para colapsar el sistema de salud pública, pues ya está colapsado. Así que usted elija, o salvamos la economía, o nos salvamos nosotros.

@marcosduranf

 

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