Create a Joomla website with Joomla Templates. These Joomla Themes are reviewed and tested for optimal performance. High Quality, Premium Joomla Templates for Your Site

  • Jesús Marín Fotografia
Sábado, 08 Febrero 2020 09:52

DOGMA DE FE

Valora este artículo
(0 votos)

¿Recordar es volver a vivir?

Marcos Durán Flores

¿A dónde se van los recuerdos perdidos? La ciencia ha sostenido que los recuerdos no desaparecen sino que con el tiempo se vuelven débiles y son dejados de lado por nuevos recuerdos. Infinidad de estudios han demostrado que el cerebro, a través de los recuerdos, no siempre muestra un fiel reflejo de lo que en realidad nos ocurrió en el pasado. Hoy, un grupo de científicos de las universidades de Birmingham y Cambridge tienen una respuesta para esto. Lo hicieron por medio de una investigación en donde se logró aislar ese mecanismo automático del olvido en nuestro cerebro, que facilita lo que nos conviene recordar o no; demostrando que la evocación repetida de un recuerdo nos hace olvidar otros detalles. 

En términos simples, significa que mientras más intentamos recordar, más difícil resulta hacerlo. Olvidamos lo que queremos recordar y recordamos lo que queremos olvidar. El recuerdo de algo concreto provoca el olvido de un recuerdo similar pero perturbador, ya que el cerebro reprime activamente los recuerdos que compiten, afirman investigadores de la Universidad de Birmingham en un artículo publicado hace unos días en la revista Nature Neuroscience.  Según el estudio, los recuerdos son un camino de doble sentido y existen mecanismos de inhibición que los reprimen y que provocan interrupciones cuando alguien quiere recordar algo concreto y que poco a poco esa represión provoca que se borre. Pero también hay fuertes indicios que aseguran lo que parece un contrasentido: Recordar puede provocar olvido. 

Esto impulsó al equipo de investigadores, a escanear el cerebro de los participantes en el estudio con una técnica que permite representar gráficamente zonas activas del cerebro, con lo que prácticamente puede observarse cómo funciona. Estos tenían que fijar palabras clave unidas a dos imágenes distintas, por ejemplo, la palabra arena en relación con una imagen de Marilyn Monroe y con otra de un sombrero. En un primer experimento, los participantes debían recordar la primera imagen que habían aprendido en relación con la palabra, mientras que la segunda imagen se consideraba como factor perturbador. 

Después debían señalar si habían recordado una cara o un objeto. Los investigadores buscaban determinar si los participantes habían recordado la imagen correcta, lo que sucedió en el 74 por ciento de las pruebas. En los casos en los que cometieron un error, recordaron más a menudo la segunda imagen que una tercera. Pero con el transcurso de los intentos, eso ocurría cada vez menos, lo que indica que hay un mecanismo de inhibición que reprimía el recuerdo perturbador.

Finalmente, los investigadores mostraron que hay una relación entre la actividad en la corteza prefrontal del cerebro y la supresión de recuerdos: cuanto mayor es esa actividad, más fuerte es el olvido. La investigación muestra que la gente contribuye a lo que recuerda de su vida y que la idea de que el acto de recordar influye en el olvido es sorprendente. Normalmente, se considera negativo el olvido, pero también puede ser de mucha ayuda cuando alguien intenta olvidar un recuerdo negativo. Hace un poco más de 100 años, el arqueólogo de la mente, Sigmund Freud, confirmó esta teoría cuando dijo que “Recordar es el mejor modo de olvidar”. 

La investigación vuelve evidente que la mente es capaz de deformar y moldear continuamente los recuerdos. Lo hacemos porque algunos duelen y deseamos creer que lo ocurrido jamás sucedió. 

Pero en todo esto existe algo indiscutible, que significa que para bien o para mal, nuestros recuerdos y la percepción del pasado, han creado nuestra personalidad actual.  

El pasado, es eso a lo que hacía referencia el Premio Nobel de literatura, el escritor inglés Harold Pinter como “Lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar”.

El pasado es la fuerza que impulsa a muchos a seguir adelante; mientras que para otros, la memoria solo funciona hacia atrás, por lo que sería probable que sin un pasado doloroso, los seres humanos actuaríamos mejor con nuestros semejantes. Ha llegado el momento entonces, de modificar la frase y que ahora pudiera escribirse así: Recordar no siempre es volver a vivir.

@marcosduranf

Desarrollado por Netstream © 2018 La Otra Plana