Create a Joomla website with Joomla Templates. These Joomla Themes are reviewed and tested for optimal performance. High Quality, Premium Joomla Templates for Your Site

  • Jesús Marín Fotografia
Jueves, 30 Enero 2020 13:21

MITOS Y NOVEDADES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

Valora este artículo
(0 votos)

 

 

¿Por qué Lázaro Cárdenas eligió a Manuel Ávila Camacho como su sucesor?

Jesús Vázquez Trujillo

El año de 1938, no solo fue difícil para Europa si no también para México, pues el presidente Lázaro Cárdenas decretó la expropiación de la industria petrolera, hecho que causó la molestia no solo de los empresarios expropiados, si no de todos los sectores ultraderechistas del país. 

 

Eso sin contar con que la comunidad internacional, encabezada por la Unión Americana e Inglaterra le hicieron un embargo petrolero a México. 

Ante todas estas circunstancias adversas tanto internas como externas, el general Cárdenas intentó congraciarse con los sectores agraviados por sus políticas públicas. Los empresarios, la clase media y el clero.

El 1 de enero de 1939, el Partido de la Revolución Mexicana PRM, realizó sus elecciones internas para escoger al candidato que habría de suceder al general Lázaro Cárdenas como presidente de la República. 

Los sectores conformantes del PRM se escindieron entre dos generales, el sector obrero y el campesino apoyaban la postulación del general Francisco José Múgica Velázquez, Secretario de Economía, antiguo diputado constituyente y mentor político de Cárdenas. 

Por ello, el general Múgica representaba a la perfección la continuidad del modelo e ideario político cardenista. 

Mientras que el sector militar y popular se inclinaron a favor de la candidatura del también general Manuel Ávila Camacho, hombre de ideas moderadas y conservadoras. Acordes con los sectores derechistas, además de que el general Ávila Camacho cantaba con el apoyo de dos poderosos hombres de la política. 

El primero era el gobernador de Veracruz, el licenciado Miguel Alemán Valdés, quien era amigo personal de don Manuel. Y el segundo, era el poderoso líder obrero y dirigente de la CTM, el licenciado Vicente Lombardo Toledano, quien sentía simpatía y afinidad por el general Ávila Camacho, ya que ambos eran oriundos de la ciudad poblana de Teziutlán. 

De modo que la última palabra sobre quien sería el sucesor del presidente Cárdenas, la tuvo Vicente Lombardo Toledano, el líder de la CTM, la organización sindical más poderosa del partido tricolor hasta nuestros días. 

Es por ello, que ante el “madruguete” que Miguel Alemán y Lombardo Toledano le asestaron al presidente Lázaro Cárdenas, éste, no tuvo más remedio que solicitarle al general Francisco J. Múgica que retirara su precandidatura presidencial y declinara en favor del general Manuel Ávila Camacho. El 16 de enero de 1939. 

Este hecho, terminó con la entrañable y añeja amistad que había entre ambos generales y paisanos michoacanos. 

El general Manuel Ávila Camacho, había “comprado” varias voluntades al interior del PRM, ofreciéndoles puestos de primer orden dentro de su gabinete si apoyaban su candidatura presidencial. 

Mientras que el licenciado Miguel Alemán, estaba realizando continuos viajes a Washington, para entrevistarse con Mr. Henry Wallace, el vicepresidente estadounidense. 

En dichas entrevistas, el licenciado Alemán le prometió al vicepresidente Wallace que sí los Estados Unidos apoyaban la candidatura presidencial del general Manuel Ávila Camacho, México entraría a la Segunda Guerra Mundial como aliado de la Unión Americana. 

Esto a pesar de que, una vez estallado el conflicto, el 1 de septiembre de 1939, durante su 5º Informe Presidencial, el general Lázaro Cárdena declaró la neutralidad de México en el conflicto bélico internacional. 

Ya sin poder hacer nada para impedir la postulación del general Manuel Ávila Camacho como candidato del PRM a la presidencia de la República, el presidente Lázaro Cárdenas se excusó diciendo que en esos momentos de tensión internacional, el general Manuel Ávila Camacho, era el único hombre capaz de garantizar la Unidad Nacional. 

 

Generales Lázaro Cárdenas y Francisco J. Múgica, pupilo y maestro ideológico de izquierda.

 

Años después, cuando se le cuestionó al general Lázaro Cárdenas sobre porque había elegido al general Manuel Ávila Camacho y no al general Francisco J. Mújica para sucederlo en la Presidencia de la República, esto fue lo que el general Lázaro Cárdenas del Río le contestó a los reporteros: 

“El señor general Múgica, mi muy querido amigo, era un radical ampliamente conocido. Habíamos sorteado una guerra civil y soportábamos, a consecuencia de la expropiación petrolera, una presión internacional terrible. ¿Para qué un radical, si yo dejé un instrumento revolucionario? A nuestra salida del poder los obreros estaban organizados, los campesinos también, la reforma agraria se encontraba en marcha. Los miembros del ejército se encontraban incorporados al partido de la revolución ¿Era éste o no, un instrumento de progreso para que México continuara su liberación? De lo que haya ocurrido después, no soy yo quien vaya a calificarlo. Me siento perfectamente limpio”.   

Como premio a los “Buenos Oficios” del licenciado Miguel Alemán ante el gobierno estadounidense, el general Manuel Ávila Camacho lo nombró coordinador de su campaña electoral. 

Una vez que el general Ávila Camacho tomó posesión como presidente de la República, el 1 diciembre de 1940, designó a don Miguel como su Secretario de Gobernación. 

El 22 de mayo de 1942, el presidente Ávila Camacho realizó la declaración de guerra a los países del Eje, por haber hundido varios buques – tanques mexicanos en la costa del golfo de México. 

Sin embargo, esos buques – tanques fueron hundidos por buques estadounidenses, camuflados como acorazados alemanes.

Con el objetivo de recordarle al gobierno mexicano de qué lado debía de estar y que, gracias a ellos, Manuel Ávila Camacho era presidente de México. 

Una vez que México ingresó formalmente a la Segunda Guerra Mundial, como un gesto de “agradecimiento”, por haberlo designado como su sucesor, Ávila Camacho nombró a Lázaro Cárdenas comandante naval de la región militar del Pácífico. 

Desde ese cargo, el general Cárdenas se opuso a la pretensión estadounidense de establecer bases militares en la península de Baja California, con el pretexto de proteger dicha parte del territorio mexicano, de un posible ataque naval japonés. 

Para evitarse problemas con los Estados Unidos sus ‘padrinos presidenciales’, Ávila Camacho optó por remover al general Cárdenas de la comandancia naval del Pácifico, y lo designó secretario de la Defensa Nacional, cargo en el que Cárdenas permaneció desde 1942 hasta 1945. Año en que terminó el conflicto bélico internacional. 

Y como una forma de “Devolverle el favor” a Miguel Alemán, el general Manuel Ávila Camacho lo designó como su sucesor en la presidencia de la República, siendo el licenciado Miguel Alemán Valdés, el primer presidente civil del México contemporáneo.  

 

General Manuel Ávila Camacho. Último militar presidente y primer presidente de derecha 1940 – 1946.

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Desarrollado por Netstream © 2018 La Otra Plana