Create a Joomla website with Joomla Templates. These Joomla Themes are reviewed and tested for optimal performance. High Quality, Premium Joomla Templates for Your Site

  • Jesús Marín Fotografia
Lunes, 23 Noviembre 2015 19:06

‘Sal’ Sánchez

Valora este artículo
(0 votos)

 

Javier López Medina
Salvador Sánchez Narváez, quizás el más completo de los boxeadores mexicanos, sabía “entrar” y “salir” como ninguno otro mexicano ha sabido hacerlo.
Desde que tenía ocho años me gustaba ver las peleas de box que pasaban por televisión en la Arena Coliseo, cada semana iba con mi hermana Jesusita a la Colonia de la Aquiles Serdán, allá por el panteón municipal, ya sabía que mi cuñado Poncho estaba viendo las peleas.


Si traía dinero le apostaba y él se reía porque yo no sabía de box y no sabía a quién les estaba apostando. Pero yo insistía.
Con el paso del tiempo, cuando estaba en la preparatoria conocí a Francisco Ponce, entrenador de box, en el gimnasio Laguna. (“El Artista del Nocaut” rezaba un diario regional a ocho columnas mientras su rival aparecía noqueado). Nos hicimos camaradas, con sus enseñanzas aprendí a valorar con más conocimiento la calidad de los boxeadores.
Me tocó ver pelear muchos atletas, a nivel nacional, a Rubén el “Púas” Olivares, José el “Huitlacoche” Medel, Vicente Saldívar, El “Maestro” Miguel Canto; Alfonso Zamora; “Guty” Espadas; José “Pipino” Cuevas; El “Finito” López; Julio César Chávez, Carlos Zárate, Lupe Pintor; el Ratón Macías, José Ángel “Mantequilla” Nápoles. Y por supuesto a Salvador Sánchez Narváez.
La mayoría de ellos en peleas en “vivo”, muchas otras por repetición en TV; o en internet.
Cuando hago el recuento de todos ellos, pienso que el más completo de todos los tiempos ha sido “Sal” Sánchez, era un maestro del boxeo, sabía cuándo entrar y cuándo salir.
El de Santiago Tianguistenco, Estado de México, dominaba las artes del boxeo como ninguno; lo mismo boxeaba en corto que a distancia, tenía la cualidad de boxear a su rival y sólo iba acortando la distancia cuando percibía claramente que su rival estaba a punto de sucumbir antes sus puños. Sino, sabía esperar.
Sabía ir hacia adelante cuando la situación lo requería, así como retroceder si el momento lo reclamaba; todo lo hacía con calma, sin aspaviento, tenía confianza en el mismo y actuaba en consecuencia.
Cuando se consagró como campeón del mundo, fue el 21 de Agosto de 1981 en el Cesar Palace de las Vegas, contra el puertoriqueño Wilfredo Gómez, verdugo de los mexicanos. Ya era una costumbre que los mexicanos cayeran ante los puños del puertorriqueño. Sal Sánchez iba a defender la corona de los pesos pluma y Wilfredo campeón supergallo, iba a la división pluma para arrebatarle la corona.
Pero “Sal” Sánchez, el maestro del boxeo lo acabó en el octavo round, ese día los mexicanos recuperaron una corona, el orgullo y la dignidad de toda una nación.
“Sal” Sánchez fue campeón mundial pluma, defendió su campeonato nueve veces antes que la muerte se cruzara en el camino, (quizás) del boxeador más completo que ha dado México.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Desarrollado por Netstream © 2018 La Otra Plana